**Minutos antes.**
A medida que la madrugada caía, agotada por el largo día y todas las emociones vividas, Anna finalmente se permitió cerrar los ojos.
Lucas descansaba sobre su pecho, respirando suavemente, y por un momento, todo el dolor y la angustia parecían desvanecerse en ese pequeño rincón de paz.
La oscuridad la envolvía, y ella cayó en un sueño profundo, el tipo de sueño que solo llega después de días sin descanso. Pero esa calma fue rota cuando una voz suave, apenas un susurro, come