Tatiana, con el rostro desencajado y el cuerpo tembloroso, no pudo hablar. Se echó a llorar y se cubrió el rostro con las manos, incapaz de sostener la mirada de su amiga.
Sergei, con un nudo en la garganta, se adelantó.
—Anna, Mikhail… —comenzó, tratando de mantener la calma, pero su voz se quebró—. Lucas… Lucas ha sido secuestrado.
La palabra "secuestrado" cayó como una bomba. Anna retrocedió un paso, mientras su rostro perdía todo color.
—¿Qué…? —susurró, su voz apenas audible—. ¡No! No… no