Mundo ficciónIniciar sesión(Perspectiva de Caleb Navarro)
No había dormido en cuarenta y ocho horas.
El alcohol que había ingerido la noche anterior se había evaporado de mi sistema, dejando tras de sí una claridad mental gélida y letal. Estaba de pie frente a la inmensa mesa de roble de mi estudio en la finca, mirando los planos arquitectónicos de nuestra propiedad y las rutas de evacuación que Marcus había desplegado sobre el cuero.
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