Perspectiva: Caleb
Las cuatro de la madrugada en Praga. La suite de alta seguridad estaba sumida en un silencio denso, solo roto por el suave zumbido del sistema de ventilación y el roce de un rotulador rojo sobre el papel fotográfico.
Estaba apoyado en el marco de la puerta del dormitorio, con un vaso de vodka a medio terminar en la mano, observando a mi esposa.
Alexandra había extendido los inmensos planos del Palacio Imperial de Hofburg sobre la mesa de cristal del salón. Llevaba puesta solo