Mundo ficciónIniciar sesiónALONSO:
Descendimos en el elevador hasta el piso donde mi hermano atendía exclusivamente a nuestra familia. Me quedé de piedra al ver a papá y al abuelo sentados afuera, conversando entre ellos con una seriedad que me puso en alerta. Al vernos, se levantaron como resortes y vinieron a nuestro encuentro.
El abuelo, para mi sorpresa, abrazó efusivamente a Celia. No sabía qué significaba ese gesto, pero me revolvió las tripas. En nuestro mundo, la confianza excesiva podía ser tan pel






