54. AMANDONOS
Gabriel me hace toda una demostración de como llama a la servidumbre. Que le responden de igual manera y les pide que nos sirvan allí. Y sigue explicando todo lo que debo de hacer.
—Ja, ja, ja, tu casa es muy sofisticada, Gaby.
—Nuestra casa Eve, nuestra.
Al poco tiempo, entran los sirvientes con bandejas en sus manos. Gaby y yo, nos hemos lavado las manos en un pequeño baño que hay en la glorieta. Arreglan la mesa hermosamente con cristalería muy fina, y luego se retiran.
—Ven linda, le dij