Gabriel en lo que avanza rumbo al bar donde quedó en encontrarse con la mujer que lo llamó, para decirle que había raptado a su pequeña recién nacida, ha ido creando todo un plan que le revela a Darío, su eficiente asistente.
— Quiero que escuches todo lo que pasa, para que me asistas, en todo lo que te pida, no le digas nada a nadie, pase lo que pase —sigue dándole instrucciones Gabriel—. Tienen que ayudarme con Evelin, que no se dé cuenta de que falta la niña. No le cuentes nada.
— Pero seño