224. RAPTO
Todos están felices, olvidados de todo lo demás. Luigi también llega y revisa a Evelin, que poco a poco se vuelve a dormir. Los demás se retiran, dejándolos solos. Gabriel se sienta en el medio de la cama entre Evelin y Bianca, emocionado. No puede dejar de mirarlas, alternando entre Evelin y su bebé que duerme plácidamente. Se ríe emocionado porque al tocar la manita de la niña, ella agarra su dedo y se queda así por mucho rato. Él sonríe solo, lleno de felicidad.
Es interrumpido cuando una e