165. DESESPERACIÓN
Se acercan a la Matriarca que está despertando, quieren verla de cerca y saber quién es y por qué quiere a su hija. Salvador está a su lado. Se acerca y le destapa el rostro, pero la encuentra extraña. Luego, toma las manos que tiene atadas delante y ve que sí, es ella. Le falta un dedo de la mano derecha que su madre le arrancó de una mordida para aguantarla mientras él escapaba.
— ¿Es ella, hijo? —pregunta Rossi ansioso.
— ¡Sí, señor! ¡Ella misma es la maldita que mató a mi madre delante de