CAPÍTULO 39.
MARCOS VACILLE.
¡GANAMOS!
Mónica se encontraba junto a mí cuando recibió la llamada que la dejó estática. Su rostro reflejaba incredulidad, no emitió ninguna otra emoción, solo asintió y colgó la llamada.
En esta situación es cuando hay que brindar apoyo y eso fue lo que hice.
Los días habían pasado, con lo mismo de siempre, «ajetreados»; ya eso es normal para mí.
También me había llegado un caso muy importante que, por cierto, ya es polémico y se me vino la idea de que es una buena oportunidad de integrar a mi fiera en este caso.
—Quiero verla en otra faceta. Mencione imaginándomela ahí en la defensa.
Muevo mis contactos en su área de trabajo en el departamento número dieciocho y doy indicaciones para que le asigne el caso y luego le doy la sorpresa de que trabajaremos en conjunto.
¿De qué se trata?
Un poderoso millonario es acusado por la ambición y la usurpación. De usurpar identidades para hacerse dueño de una cadena hotelera codiciada. Lo que no contaban es que el