CAPÍTULO 42.
MARCOS VACILLE.
¿POR QUÉ AHORA Y NO ANTES?
— Tiene que creerme mi amor— suplique nuevamente— siempre fui cuidadoso, use preservativos todos estos años. — casi me arrodilló para que me crea.
—¿Qué piensa hacer? —dice ella soltando un suspiro candado y con cara de molestias.
—¡Primero que me creas!, ¡segundo que me acompañe en todo esto! — Le hago saber lo que deseo.
Asiente.
—¿Y sí, es tu hijo? Pregunta con seriedad.
— Me haré cargo de él —dije con determinación —. Pero eso no cambia en nada entre tú y yo, Mónica, te amo y eso no lo va a cambiar nadie. Asintió.
Me acerqué para tomarla de la mano y doy gracias al cielo que ella, no se aparte de mí.
Me aproximó un poco más sin apartar mi mirada de la suya, transmitiendo confianza y seguridad a través de mis ojos.
—Voy a esperar que esa mujer vuelva a buscarme — le digo en un susurro y muy cerca de su boca —. Y averiguaré que es lo que se trae, no estoy convencido de eso que dice. — le hago saber lo que pienso y quiero hacer