CAPÍTULO 41.
MARCOS VACILLE.
¡UN HIJO!
Después de haber confesado nuestro amor, Mónica y yo nos entregamos el uno al otro con una pasión insaciable. Pasamos el fin de semana juntos en el Pent-House, disfrutando de nuestra relación y de la compañía del otro. Parecía que nada podría separarnos, que éramos invencibles en nuestro amor recién descubierto.
Nos amamos como dos depredadores, «ambos somos insaciables». —Sonreí al pensarlo.
Sin embargo, el lunes llegó con una sorpresa devastadora. Recibí una llamada que me dejó tambaleando; me informaban que tenía un hijo con una mujer a la que ni siquiera sé quién es.
—¿Cuándo? —pregunté con molestia.
— Maledizione — dije al saber que tuvo aquí, minutos después de que yo me fui de la empresa. No sé qué hubiese pasado si ella se presenta ante monica y yo. —Ni una palabra a nadie —. Dije antes de cortar la llamada.
No podía creer lo que me estaba pasando, justamente ahora que mi relación con mi preciosa fiera ha dado otro paso más. Justo cuan