CAPÍTULO 44.
MÓNICA MORETTI.
¡NO SOY SU PAPÁ!
Había algo en ella que no me terminaba de convencer. Estuve analizando cada gesto y postura con las preguntas y respuestas que ella daba, me mantuve firme, concentrada en ella solamente mientras Marcos y ella intercambiaban palabras. Encontré él equilibrando, un balance neutral en mi postura.
Analizando la situación, no puedo dejar pasar detalles que pueden ser útiles y, aunque es mi primera vez que estoy en esta postura, y algo incómoda para mí, debo ser parcial y al mismo tiempo darle mi apoyo a Marcos.
Finalmente, la tal Kiara se marcha, quedamos solos Marcos y yo en la oficina. Mi Adonis gira su cuerpo dirigiéndose a mi dirección, llega y me lleva contra su cuerpo atrapando por completo y al mismo tiempo devora mi boca con desesperación.
—¿Qué fue eso?—digo divertida cuando suelta mis labios.
—Necesitaba hacerlo, —confiesa—. Tus besos son energía a mi sistema, es saciar a un adicto, es paz y seguridad al mismo tiempo.
Su confesión hac