CAPÍTULO 84. Posibles amigas.
Narrador.
Sumido en unos pensamientos para nada buenos, iba Orlando hacia su oficina cuando su padre lo detuvo, mostrándose preocupado. Había vuelto a escuchar los gritos y, después de ver que su hijo ya se estaba llevando bien con Irina, le preocupó una nueva discusión.
—Hijo, ¿está todo bien? —esa fue la primera pregunta que le hizo.
—No, padre, pero muy pronto sí estará todo bien, no te preocupes —no tenía que ser adivino para darse cuenta de que detrás de esas palabras había mucho que asust