CAPÍTULO 61. La debilidad de quien más amo.
Narrador
—Debes estar al pendiente de ella. Está débil, y aunque le puse algo para que mejore, debes animarla a comer —le explicó Liseth a Orlando en cuanto llegó a su lado, donde él estaba con Pablo.
Él soltó un bufido de exasperación y luego dijo con ironía:
—Ni que fuera yo el padre para andar mortificándome por ese bebé.
Lo que hablaba era su orgullo de macho, porque en realidad estaba muy preocupado, pero quería ocultarlo de sus amigos.
—No sé si seas el padre, pero ya que quisiste traerla