CAPÍTULO 62. Amarla es mi castigo.
Narrador.
Después de terminar de usar un tipo de chantaje emocional con su madre, Orlando bajó al despacho de su padre para explicarle sus motivos, ya que debía adelantarse al primer movimiento de Miguel. Sabía que él no se quedaría de brazos cruzados. No sabía de qué modo atacaría, pero estaba seguro de que lo haría en cualquier momento, porque no era de los que se rendían sin más. Además, lo había humillado y le había herido el orgullo… más aún, creyendo que le había quitado a la mujer que am