CAPÍTULO 31. Te gustaban los salvajes, ¿no?
Narra Irina
Sé que soy patética, ilusa y hasta boba, porque me enamoré en tan solo días de un hombre al cual no conocí bien. Únicamente creí en sus palabras, y eso fue lo único que bastó para mí. Pero ahora tampoco deseaba salir con Miguel y sonreír ante el mundo como si no hubiera sucedido nada, cuando él hace apenas una hora me golpeó hasta que no pudo más, y todo el cuerpo me duele.
Sin embargo, más me dolía el orgullo de saber que tengo que ocultar con maquillaje los moretones e ir agarrada