Capítulo 327. La petición más esperada.
Maximiliano Delacroix
Amy buscó mi mano por debajo de la mesa y entrelazó sus dedos con los míos.
—Te has quedado pensativo, Max —susurró.
La miré.
—Solo pensaba en que valió la pena —dije, apretando su mano—. Todo. Incluso los momentos malos, porque nos trajeron aquí.
—Sí —coincidió ella—. Estamos completos.
Amy se inclinó y susurró en mi oído solo para mí.
—Gracias, Max.
—¿Por qué?
—Por hacer posible esta paz. Por cuidar de todos. Incluso de Adrián.
Besé sus nudillos, sintiendo que el coraz