Capítulo 286. Un silencio demasiado largo.
Pandora Collins
Había pasado un mes desde que Adrián se fue.
Treinta días exactos.
Setecientas veinte horas.
Demasiado tiempo para una mujer que intentaba convencerse de que no le importaba y que no quería volverlo a ver en la vida.
La ciudad sonaba igual que siempre: carros, bocinas, voces, el mundo girando sin pedir permiso.
Yo era la única que se había quedado quieta.
Entré a Argentum con un café en la mano y la sonrisa profesional que había aprendido a usar como si fuera un maquillaje nuevo.
No servía para esconder el cansancio, pero por lo menos engañaba a los que no miraban muy de cerca.
—Buenos días, Pandora —me saludó Liliana, la recepcionista.
—Buenos días —respondí, dejando mi abrigo en el perchero.
Lo primero que noté al mirarme en el espejo de seguridad fue lo pálida que estaba.
No gris.
No cansada.
Pálida.
Como si alguien me hubiera exprimido el color.
Respiré hondo y seguí caminando por el pasillo, apretando la carpeta contra el pecho. El estudio de grabación estaba en s