Capítulo 267. Sin vuelta atrás.
Adrián Soler
Me dormí casi sin darme cuenta.
No sé en qué segundo exacto pasó. Solo recuerdo el peso en los párpados, el frío en las manos, el olor tenue a su jabón… y después, nada. Un vacío negro. Un descanso forzado. Un cuerpo que ya no pedía permiso.
Cuando abrí los ojos, lo primero que sentí fue calor.
Una manta sobre mi pecho. Suave, ligera. Y el olor era de ella. No perfume… Pandora no usaba perfumes caros. Era olor a piel limpia, a ropa recién lavada. A hogar, pero un hogar pequeño, pre