Capítulo 231. Frente a frente.
Maximiliano Delacroix
Mía estaba sentada en mi silla giratoria, dibujando un sol amarillo con un crayón. Tenía la lengua afuera, concentrada. Cada tanto levantaba la mirada para asegurarse de que yo seguía allí.
Era suficiente con verla para sentir que había tomado la decisión correcta al retirarla de la escuela ese día.
Yo revisaba correos y mensajes desde mi laptop desde la mesa de juntas. Había movimiento. Las órdenes se estaban procesando. Los informantes confirmaban que José Velasco estab