Capítulo 166. La trampa inversa.
Maximiliano Delacroix
Verla así me conmovió. Me acerqué despacio, temiendo que, si me movía demasiado rápido, la fe recién recuperada se quebrara otra vez.
Le tomé el rostro entre las manos.
—Gracias por venir conmigo a ver esto. Pude haberme enfadado, gritado, pero no lo hice porque sé lo que viviste antes. Y sé que no te es fácil confiar.
Ella asintió con un gesto casi imperceptible.
Una lágrima le rodó por la mejilla y cayó sobre mis dedos.
—Max, cuando vi la foto… —Su voz se quebró—. Fue co