Capítulo 102. Extraño a mami y a Max.
Mía Soler
Ante la pregunta de mi papá, el aire se me quedó atorado en la garganta. Me encogí un poquito, apretando la muñeca que tenía en las manos. El vestido de la muñeca era suave, pero no me calmaba.
—Yo… —murmuré, mirando el suelo—. Extraño a mi mami.
Papá respiró hondo. Por un momento su ceño se frunció, pero enseguida se suavizó.
—Ya te expliqué, Mía. Después la ves, no debes ponerte así porque estás conmigo. Soy tu papá —dijo serio—, además, mandé a arreglar esta habitación para ti —dij