Mundo ficciónIniciar sesiónMAXIMILIAN FERRERO
A mitad de la cena, el aire en el salón se volvió denso, casi irrespirable. No fue un anuncio ruidoso, sino un cambio súbito en la temperatura de la habitación. El asistente personal de Victoria apareció con un grupo de escoltas que no vestían el uniforme de la mansión; eran sombras mecánicas, hombres de negro que ocuparon las salidas con una eficiencia que gritaba peligro.
Victoria







