Salir del hospital fue como volver a respirar después de estar bajo el agua. Margaret caminaba por el pasillo de salida con una sonrisa que no podía ocultar, aferrada al brazo de Ethan
Estaba feliz, con la mente clara y el corazón latiendo con fuerza, ansiosa por recuperar cada minuto perdido de su verdadera vida.
Cuando llegaron al hotel, la atmósfera de paz se interrumpió. El jefe del equipo de seguridad se acercó a ellos en cuanto cruzaron el lobby.
—Señor, señora... el operativo terminó —dij