Dos noches después…
La luna resplandecía de una forma tan clara, que parecía celebrar la paz recuperada. Ethan había alquilado la terraza privada de uno de los hoteles más exclusivos frente a Central Park. El lugar estaba decorado con cientos de orquídeas blancas y luces tenues que daban una sensación de calidez absoluta. Margaret llegó del brazo de Ethan, pensando que sería una cena familiar de celebración, pero al ver a sus padres, a Duncan, a Marcia con el pequeño Willy, y a sus amigos incond