El tímido sol del sábado ya atravesaba la cortina cuando Eloise abrió los ojos. El sueño de la noche anterior todavía parecía pegado a ella, pero no había tiempo para volver a sumergirse en aquella sensación extraña. Necesitaba aire.
Se puso un conjunto deportivo sencillo y salió a correr por las calles del barrio. El viento frío de la mañana golpeaba su rostro y, con cada paso acelerado, sentía cómo el cuerpo se liberaba de la tensión de la semana. Correr era el único momento en que su coraz