CAPÍTULO 36 TU ME AYUDARÁS.
TU ME AYUDARÁS.
Alana se masajeó la sien cuando se recostó en el asiento, al ver su primera acción. En una semana o más, estaría despojando a su familia de su primera propiedad.
La mansión Duncan.
Cerró los ojos y soltó el aire para negar. De alguna forma se le nublaban los ojos, porque forma ella había tenido su niñez allí, su vida. Abriendo los ojos se puso de pie y se cruzó de brazos para ver la ciudad.
Aún se sentía lastimada en su cuerpo, y las imágenes de lo que había vivido anoche, solo