ALGO ESTÁ CAMBIANDO.
Alana estaba en un estado de conmoción. Las palabras de Isabella retumbaban en su mente y algo no paraba de reproducirse en su cerebro.
“Te está usando para vengarse de mí”
Ella intentó pasar un trago, le dolía la garganta y se apresuró a limpiar sus mejillas, ante el vacío que sentía en su pecho, pero antes de que pudiera darse cuenta de alguna otra cosa, ella escuchó cómo la puerta del café se estrelló abriéndose y el hombre de seguridad que siempre la seguía la miró de