CAPÍTULO 35 ENEMIGOS.
ENEMIGOS.
Al día siguiente, Alana se despertó completamente desorientada, y se sentó en la cama de golpe para saber que estaba sola. Se quedó parpadeando rápido para mirar a su alrededor y luego vio una nota, con una rosa encima de la mesa.
“Il mio amore, debí irme, hay reuniones importantes que me esperan y eres una dormilona. Un chofer te espera abajo para llevarte a la oficina, tu ropa nueva estará en la habitación cuando despiertes. Un beso delicioso… A.D.”
Alana dejó la nota y se giró en d