Está tan impactada de ver al hombre que es también responsable de la empresa rival. —¿Alice? ¿Alice Cooper? —se acerca muy sonriente y extiende su mano para saludarla. Ella, recordando a su viejo amigo de la secundaria, no quiso ser grosera y estrechó su mano con la de él. —¡Tiempo sin verte, Alice! —le sonríe ampliamente.
—Qué giros de la vida, Thomas —habla con algo de sarcasmo.
—Se nota que no te hace feliz verme, a mí sí me hace feliz volver a verte, Alice —le suelta la mano y ella suelta un