Alice anhela ser besada por su esposo, que sus grandes manos recorran su cuerpo, pero al cerrar los ojos para recibir aquel beso, recuerda a Mariana, todo lo que ha pasado con ella y esa sonrisa burlona que la saca de sus cabales. Cooper coloca sus delicadas manos sobre el pecho de Damián y lo aleja, cortando por completo el ambiente tenso de pasión que los empañaba. El rechazo para Anderson fue suficiente para que regresara con su fría actitud. Jamás una mujer lo ha rechazado, jamás.
—¿Qué pret