Capítulo 26. Un conspirador.
Xavier contuvo su enojo, controlando sus ganas de salir corriendo y buscar al desgraciado de Joel y golpearle el otro ojo para emparejarle la cara, aunque sabía que eso no sería suficiente para el hombre, quizás lo mejor era darle donde más le doliera y no necesitaba pensar mucho para saber que eso era el dinero.
Se acercó más a Tamara porque ella estaba sumida en una pesadilla, su cuerpo sudado y una expresión de sufrimiento en su rostro.
La tomó por los hombros y la sacudió con suavidad.
—Tam