Mundo de ficçãoIniciar sessãoRisa demostró esa misma tarde que estábamos en lo cierto.
Despertó apenas Bardo fue a posarse en su almohada, y fueron las muestras de alegría del cuervo lo que nos alertó de lo que sucedía. Soltaba unos cloqueos que jamás le escuchara antes, la cabeza inclinada contra la mejilla de mi pequeña, que sonreía mientras lo acariciaba como podía, con las puntas de sus dedos que escapaban de la venda. El muy descarado chill







