Mundo ficciónIniciar sesiónNo resistí la tentación de apoyar un brazo en sus hombros y besarle la frente, riendo por lo bajo. Para mi sorpresa, Risa rodeó mi cintura con sus brazos y apoyó la cara en mi pecho, como escondiéndola.
—¿Qué ocurre, mi pequeña? —pregunté en un susurro.
—No lo sé. Me alegra haberte hallado y que me estés ayudando a recordar, pero…
—No te sientes preparada para regre







