Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando reaccioné, el cielo estaba oscuro al otro lado de las ventanas. El viento aullaba entre los árboles, haciendo crujir el establo. Me estremecí de frío y hallé a Risa inclinada sobre mí. Había apartado un manto para lavar mi herida. Ya no sangraba, pero la carne quemada aún precisaba cuidados.
Reviví en un instante lo que creyera ver poco antes, pero me convencí a mí mismo de que era un producto de mi ima







