Mundo ficciónIniciar sesiónAlcé la vista para mirarlos alternativamente, porque la teoría de Ragnar ofrecía una excelente explicación a varios de nuestros interrogantes.
Lo que me torturaba era no haberla escuchado desde que cruzara las montañas para buscarla. Cuando se lo expuse a Mendel y Ragnar a la mañana siguiente, mi hermano me tachó de melodramático como solía y descartó mi comentario.
—Vas una semana por detrás de ella, Mael —respondió como si le hablara a un lobezno distraído—. Estos niños la oye







