Mundo ficciónIniciar sesiónMal que le pesara a mi ansiedad, mi cuerpo agradeció la oportunidad de pasar la noche bajo techo y junto al fuego, con el estómago lleno.
Ragnar aún intentaba recuperar la calma después de semejante descubrimiento, que parecía haberlo arrastrado a un torbellino de recuerdos y emociones del que le costaba terminar de salir.
Y a mí no me hacía gracia comprender lo que le ocurría por experiencia propia, pero no que pudiera cambiarlo.
Después que los demás se fueron a dormir,







