Mundo ficciónIniciar sesión—¡Milo!
Mi llamado despertó a todo el pabellón, mientras yo luchaba por levantarme de la cama.
Alfa Janos y su grupo habían dejado el pabellón con Garnik al anochecer.
Después de cenar había despedido a Enyd, porque necesitaba un poco de soledad.
Me había costado dormirme, dándole vueltas al increíble relato de mi sobrino. Y cuando al fin lo logré, las imágenes grotescas habían regresado. Sólo que en esta ocasión no se trataba de situaciones breves, cambiando const







