El silencio volvió al círculo. Logan, imponente, se alzó sobre el cuerpo inmóvil de Titán, sus colmillos goteando sangre, sus ojos encendidos con el fuego de la victoria.
Jacop observaba la escena desde la distancia, y por primera vez en mucho tiempo, una sonrisa torcida se dibujó en sus labios. No era una sonrisa de alivio ni de simple satisfacción, era la sonrisa de alguien que veía cumplirse una justicia que había esperado demasiado.
Luca había acabado con la mujer, con aquella bestia que h