El día por fin llegó.
Helena tomó un sorbo del té que le había preparado su madre Linda. Las hierbas calmantes que Mara envió, hicieron efecto y pudo entrar en un estado de calma.
Dio un vistazo a su suegra, ella tampoco estaba tranquila, mientras atendía la llamada, caminó de ida y vuelta en un sitio pequeño.
De lo poco que pudo escuchar de la conversación, dedujo que el operativo de seguridad y la logística del gran evento: la cumbre de la manada, estaba completo.
Gloria colgó y le dio una mi