La frase de Helena hizo más silencioso el interior del vehículo.
―¿Estas segura? ―cuestionó Russell con un rostro frío.
Helena asintió con la cabeza. Quienes sean que estaban detrás de su padre y el Alfa, estaban apuntando ahora al señor Smith.
―Según las investigaciones de mi laboratorio ―habló Gloria―, esa dr0ga no es un veneno de rápida acción. Es muy diferente al humo que respiré aquella vez cuando me atacaron.
―O aquel polvo que aspiré por error. ―Añadió Russell, recordó el día en que cazó