Tabbee despertó con una tela en los ojos negra cubriéndolos sin embargo no le dio importancia al sentir su cuerpo pesado y dolorido, podía jurar que estaba en un lugar lleno de humedad por el olor, el miedo la llenó de golpe cuando recordó aquella voz y sus palabras, apretó su mandíbula y tironeó de sus brazos pero no consiguió más que lastimarse por las cadenas que los sujetaban, dejando escapar un gemido lastimero de sus labios, pronto dejó de hacer lo que hacía rindiéndose, estaba cansada, d