Una hora antes
Rich había mirado con furia contenida todo a su alrededor, apretó los puños junto con la mandíbula entonces buscó el olor que lo dominaba y sintió con debilidad éste.
Su bestia se desesperó en su pecho y corrió hasta la habitación, echó un vistazo por ella pero Katryna no estaba, fuera de sí corrió por el cuarto del baño pero el resultado era el mismo, ella no estaba.
Rastreó su aroma fuera de la casa y pronto supo que no estaba lejos.
—Te voy agarrar hijo de puta —susurró a la n