— Nyra… Nyra — Amyra chasqueo sus dedos. Salté en mi asiento.
— Aún no me acostumbro a que me llamen así.
— Perdona amor es que Isela no me gusta mucho— Abrió la boca tensando los dientes con una mueca.
— Está bien, desde que llegué ya nadie me llama así . Es como si mi vida anterior hubiese desaparecido ante mis ojos. Todo ha cambió tan rápido.
— El cambio es bueno …
— ¿Lo es?
Amyra puso los ojos en blanco.
— Debes ser la única persona en el mundo entero que se deprime el mismo día que