Leonard
—¿Padre…?
El impacto de la imagen, la simple visión hace que me quede totalmente paralizado.
Es… es mi padre, es su rostro, es él, pero al mismo tiempo no lo parece.
Vuelvo a llamarlo, pero no hay respuesta. Solo una mirada vacía… y entonces una sonrisa que no es suya.
Una sonrisa perversa se forma y no necesito más para saberlo. No es él.
—No…
La prueba aún no ha terminado.
a cámara de piedra negra me envuelve como un susurro sin eco. Cada paso que doy retumba con el peso de siglos.
—