Capítulo 150.
Tardé un par de semanas en adaptarme a mi nueva piel.
Fue mucho más fácil de lo que había sido convertirme en Alfa Suprema. La debilidad no me era ajena; la había conocido bien antes del poder. Sabía cómo escuchar a mi cuerpo, cómo aceptar el cansancio sin verlo como un enemigo. Y, sobre todo, no se sentía como debilidad real. Era solo… ausencia de algo que ya había soltado.
Mis sentidos eran distintos. Más lentos. Más limitados. Pero también más claros. Cada paso tenía peso, cada respiración i