Rowan
El aire del patio me golpeó en el rostro.
Me recordó que, estaba vivo, pero no completo.
Porque Varek no estaba conmigo.
Y sin él, todo se sentía... a medias.
Cerré los ojos.
Y dejé que la oscuridad me arrastrara una vez más.
El mundo real desapareció.
Y caí.
Me sumergí en un pozo sin fondo, directo al centro de mi mente.
Y allí estaba de nuevo.
El bosque podrido.
Las sombras extendiéndose como serpientes negras sobre la tierra.
Y justo frente a mí… él.
Yo.
O al menos, una versión rota, e