Me desperté sobre saltada por el repique del teléfono de la casa, quien podrá ser, aun es de noche, miro el reloj y son las dos de la madrugada. Salgo de la cama como puedo aun mas dormida que despierta. Hace frío así que me pongo la bata de peluche por encima de la ropa, tanteo en el piso mis pantuflas, el teléfono no ha dejado de sonar, debe ser algo muy importante para insistir de tal manera, espero que no sea llamada de bromas porque estaré muy molesta de ser así, llego a la sala y descuelg