Capítulo 73. La grieta en la verdad.
La mañana después de su cumpleaños, el aire en la finca estaba tan quieto que cualquier sonido parecía fuera de lugar. Los primeros rayos de sol se filtraban entre los pinos altos, pintando de oro las piedras húmedas del sendero. Desde el ventanal del estudio, Alejandro observaba el jardín con el ceño fruncido; no era el gesto de quien mira algo hermoso, sino el de quien busca señales.
Valentina estaba a su lado, en la mesa, hojeando un cuaderno de bocetos sin realmente verlos. Había dibujado v